Una historia de innovación en la fusión de metales
En 1973, Jean Armabessaire, presidente de THERMCO, revolucionó la industria al presentar el primer horno de desferrización transportable, completamente ensamblado y listo para usar. Esta fue una innovación importante en una época en la que los hornos se construían directamente en sitio.
Ante la primera crisis del petróleo, los fabricantes tuvieron que replantear sus tecnologías para reducir el consumo energético. En aquel entonces, se consideraba eficiente un horno que consumiera 150 litros de gasóleo o su equivalente en gas.
Dross Engineering aprovechó esta dinámica desarrollando hornos cada vez más eficientes, tanto en consumo como en velocidad de fusión. En 1990, la empresa recuperó una antigua técnica para crear un prototipo innovador : el TRF (Horno Rotativo, Basculante). Este modelo combina las ventajas de los hornos rotativos de tanque, solera y eje fijo, a la vez que reduce, o incluso elimina, el uso de sal.
Fue un éxito rotundo. Hoy en día, el horno TRF se ha convertido en un estándar mundial, capaz de fundir prácticamente cualquier chatarra de aluminio, con o sin sal, con un consumo energético récord de 350 a 400 kWh por tonelada, cuatro veces menor que en 1970, y con una velocidad de fusión tres veces mayor.
Este horno también se ha consolidado como la solución de referencia para la fusión de plomo.
Para 2024, Dross Engineering contaba con más de 150 hornos TRF instalados en 40 países, lo que confirma su posición como pionero y líder en el innovador sector de los hornos industriales.
1973 : Creación de Thermco
2001 : Thermco se convierte en Dross Engineering
2023 : Dross Engineering se incorpora al grupo Aura Métal